Hoy fieles a nuestras costumbres nos hemos levantado a las 8 despertados por guerreros godos que nos han avisado de la posible invasión de los árabes. Hemos desayunado leche con galletas.

Hemos viajado a un poblado celta donde nos ha anunciado que los árabes se acercaban a conquistarnos y teníamos que prepararnos para hacerles frente. Dicho y hecho. Nos hemos puesto nuestra ropa vieja y hemos ido dispuestos a preparar nuestras armas para la más que posible batalla con los árabes. Pero antes de entrar en batalla necesitábamos entrenamiento. Nos hemos vuelto a dividir por clanes y hemos practicado nuestra puntería de cara a la batalla. Primero en blancos fijos y luego un simulacro de batalla por grupos, donde nos hemos pringado de lo lindo. Hay que decir que las armas eran botellas atadas con un globo en la punta y la munición trozos de algodón bañados en pintura.

Después de tan cruenta y pringosa batalla nos hemos acercado un rato a la piscina, pero el agua estaba congelada. Sólo los valientes han aguantado estoicamente un rato dentro del agua que esta congelada, aunque congelada quizás se quedase corto.

A eso de las 14:00, nos hemos sentado a comer un plato de fideos a la cazuela y de segundo una carne estofada muy buena.

Por la tarde hemos vuelto a hacer talleres. Las niñas han empezado acabando las faldas que hicieron ayer y los niños han hecho piezas de barro con simbología celta. Luego también las niñas han hecho su figura celta.

Luego parecía que se giraba un poco de mal tiempo y el frío se hacia presente entre nosotros. Para cenar hemos comido verdura con patatas y de segundo unos ricos San Jacobos.

Por la noche finalmente nos han avisado que los árabes estaban en las puertas de la casa y se preparaban para la invasión, pero como finalmente nos ha llovido no se han presentado. Entonces después de cenar hemos visto la película: “Salvaje”. Después ya nos hemos ido a la cama, pensando en que nuevas aventuras nos esperan mañana.